¿Llegara la pirateria al sector del libro?

Se ha hablado muchas veces de este tema, sobre si la piratería llegaría alguna vez al sector literario.

Desde mi humilde opinión, siempre pense que la piratería no podría afectar demasiado a este sector; básicamente porque yo no soy capaz de leer en la pantalla de un pc, y como yo muchas personas más. Reconozco que decir que jamás llegaría, sería aventurarse mucho y desde luego una afirmación que con el tiempo quedaría obsoleta.

La piratería sigue sin afectar al mundo literario (o por lo menos no en tan gran medida como se supone que lo hace a la música) y por experiencia también sé que muchos de los libros que se bajan es porque aún no están traducidos al español en versión papel, y hay personas que dedican la mayor parte de su tiempo libre en traducirlos.

Después de pensar que jamas leería en el pc, mi mente fue adaptandose a la idea de que cuando hubiera un lector de ebooks lo suficientemente bueno para que yo pudiera leer en un dispositivo electronico, entonces tendría que cambiar de pensamiento. Y creo que ese día ha llegado. En realidad, la que he llegado tarde soy yo, pero he descubierto el Kindle de Amazon, un dispositivo finisimo que se puede configurar con 16 tonalidades, adaptandose a los gustos de cada persona; menos pesado que un libro de bolsillo, que puede contener hasta 1,500 libros y que además tiene wifi para poder descargar los libros en menos de 60 segundos. Todo esto por un precio de 299$ (209€). ¿Quién puede resistirse a un aparato como este? Yo ya no puedo.

En cuanto estos aparatos, bien sea el kindle de amazon (más dificil de conseguir puesto que se tiene que pedir por internet) o los nuevos SONY (que tengo entendido son de peores caracteristicas que el kindle) lleguen a nuestro país y proliferen, la piratería vendra con ellos. A mi no me cabe ninguna duda. ¿Qué se podra hacer al respecto?

Mirando en el kindle store de amazon he visto que los libros apenas son más baratos que un libro de bolsillo (7.95$ los que me interesaban) ¿por qué? Entiendo que los libros son caros en cuanto a pagar los derechos de autor y demás pero ¿y la distribución, el papel, las portadas…? Creo que el precio del libro digital debería de notarse en el bolsillo.

Por otra parte también hay que decir que un libro digital jamás sustituirá al libro físico: el placer de pasar páginas, de observar la portada, los lomos, las contras… eso seguirá estando ahí. Pero tal vez, como ocurre con la música, habrá que currarse el exterior: mejor portadas, mejor encuadernación, algun extra… pero sin perjudicar al comprador de siempre.

¿Vosotros que opinaís?


¡Volvemos a la carga!

Después de unas semanas de líos con el servidor, con ataques de bots de buscadores y sorpresas negativas al instalar la nueva versión del plugin de wordpress, por fin volvemos a la normalidad. Aunque no lo decimos muy alto, por si acaso. Sentimos haber estado tan desconectadas. Intentaremos remediarlo :).


¿Duelo editorial o estrategia?

Como ya hemos comentado hasta la saciedad en E-romanticos.com y en Cazadoresdelibros.com los vampiros están de moda. Ha sido un cúmulo de circunstancias que darían para un post entero dedicado a ello, pero como mi intención es otra las diremos de pasada. La más evidente quizá sea el enorme éxito que ha cosechado entre el público adolescente la saga de Crepúsculo de Stephanie Meyer, reforzada (como si hiciera falta) con una saga de películas de las que ya hemos recibido la primera entrega. Esto ha hecho que el boom vampírico que hacia tiempo se cocía en EEUU saltara a Europa y las editoriales con público juvenil, y los sellos románticos han apostado con mas fuerza por el género de vampiros. A Meyer se sumarían las novelas de Claudia Gray, PC Cast, Ellen Schriber, Kresley Cole, Katryn Smith y un larguísimo etcétera, aparte de la recuperación en nuevo formato de las crónicas vampíricas de Anne Rice, uno de los pilares del género.

La televisión no se ha quedado atrás y ha estrenado series como Moonlight, o con más exito: True Blood. Y ahí era donde quería yo llegar. La serie a mi me ha parecido buenísima, con un humor negro y unos personajes logradísimos, en donde ningún tema es tabú: ni el sexo, ni la sangre, ni la violencia. Pero todo ello orquestado con maestría y tacto, que hace de la narración sea adictiva y con unos personajes muy logrados llenos de ambigüedades. Con este buen hacer, era cuestión de tiempo que las novelas de Charlaine Harris, en las que esta basada la serie, se reeditaran en nuestro país. Hace unos años la editorial La factoría de Ideas publico los tres primeros volúmenes de la saga, y en Enero de este año comenzó la reedición. Como siempre en estos casos, se cambiaron las portadas por el poster oficial de la serie True Blood para que los fans pudieran identificarlas facilmente. Hasta aqui todo correcto, una reaccion normal a un fenómeno, aprovechar el tirón de una serie, el marketing que se espera por parte de la editorial… Mi sorpresa llega cuando en Febrero, solo un mes después Punto de Lectura publica el primer título “Muerto hasta el anochecer” en edición bolsillo, porque normalmente se aprovecha el tirón de un libro en trade durante aproximadamente seis meses, en los casos más breves.

¿Es una estrategia conjunta entre Punto de Lectura y La factoría de Ideas? Si es así, a mi modo de ver la más perjudicada es la editorial La factoría de Ideas porque no puede aprovechar el tirón de su edicion durante mucho tiempo, ya que quien haya dudado un mes en comprárselo optará seguramente por la edición de Bolsillo. El segundo perjudicado es el usuario, el lector, no hay cosa que más rabia me de en la vida que comprarme un libro por 16 a 20 euros y que al mes esté por 9 euros. Y a eso multiplicale que la versión en trade la he encontrado en la sección de novedades.

Pero lo más probable o así lo entiendo yo es que nos encontremos ante un duelo editorial en toda regla. ¿En que me baso? Punto de Lectura saca el primer título con un mes de diferencia en formato más económico y además lo publicita por todo lo grande con presentación oficial en la Fnac de Madrid, algo poco habitual para reediciones de bolsillo. La Factoria de Ideas contraataca sacando una nuevo título por mes, las tres primeras entregas, que eran las ya traducidas y todas ellas con la misma portada pero cambiando el color de fondo. Punto de Lectura en cambio espera dos meses, y como novedad este mes presenta la segunda entrega, pero cambiandole el título de “Corazones Muertos” a “Vivir y Morir en Dallas”, desmarcandose así de las publicaciones y formato de La Factoría de Ideas, y dando un acabado más trabajado.

Sinceramente, entiendo la postura y la estrategia de las dos editoriales, se trata de un duelo por el lector, pero para el comprador resulta desconcertante. Imaginemos un lector medio, que no tiene acceso a internet para consultar los libros de la serie y se compra el primero cuando lo saca La Factoria de Ideas. ¿Que le pasa por la mente? 1) Ve que un libro que ha comprado cuesta al mes siguiente más barato. 2) ¿Sigo comprando el mismo formato, trade, o me paso al libro de bolsillo, que seguramente seguirá saliendo? 3) ¿”Vivir y Morir en Dallas” es un nuevo título de la serie? ¿Por qué en la otra editorial el segundo es “Corazones Muertos”? 4) ¿Cuál de las dos tiene los derechos comprados de los libros a partir del tercero?

¿Se ha abierto la veda? ¿Veremos muchas estrategias de este tipo a partir de ahora?


¿Que ha pasado con Talisman?

Haciendo un poco de historia la editorial Talismán nace en junio de 2006 de la mano del equipo editorial de Grup 62, de aquellas un grupo editorial independiente, como sello dedicado a la novela romántica dentro del grupo, que no tenía ninguno dedicado exclusivamente a este sector del público lector. Su apuesta fueron libros de bolsillo, de autoras inéditas en España a un precio asequible para la lectora. El resultado: libros a 6.95 euros pero con una calidad de encuadernación y de papel que distaban mucho de ser de calidad, sin portadas salvo un degradado de color pero con apuestas interesantes. Los mejores fichajes a mi manera de ver fueron: Robin T.Popp, Deirdre Martin, y Pamela Clare. Entre las consagradas, rescataron a Sandra Brown o Judith McNaught. Una de sus grandes virtudes fue apostar por una página web actualizada regularmente, con blog donde su editora, Camila Enrich nos dejaba sus impresiones sobre la edición día a día.

Otro gran acierto fue apostar por las autoras españolas que hace tres años aún no eran ni la excepción. Publicaron a Esther Sanz, y convocaron un Premio Talismán de novela romántica, cuando solamente se habia convocado otro premio de literatura romantica, Terciopelo. La ganadora, Terese Cameselle, sirvio para inaugurar una segunda etapa de la editorial. Tras unos meses sin publicar novedades nos presentaban una nueva colección en formato trade, con una apariencia más consistente en cuanto a formato y calidad del mismo. El precio fueron 15 euros. Por supuesto sufrió críticas de las lectoras, aunque personalmente el cambio me pareció bueno en cuanto a la calidad del formato – porque calidad de autoras siempre había tenido en la mayoría de los casos – y la inversión también repercutió en las autoras a publicar, rescatando a Rachel Gibson (algo abandonada por Ediciones B) o May McGoldrick (abandonada completamente por Titania). Sin embargo, siempre apena perder una editorial de bolsillo, cuando el volumen de libros que compras al mes es alto. Ahora teniamos portadas, libros resistentes y buenas autoras.

En esta epoca, gracias a Talismán tuvimos una nueva novela de Monica Peñalver y gracias a Camila Enrich tuvimos las primeras novelas escritas y firmadas como autoras españolas. Otra apuesta arriesgada que salió redonda, ya que hasta la fecha las autoras habian publicado con seudónimos anglosajones como Caroline Bennet o Jezz Burning. Todo auguraba una buena trayectoria para la editorial. Sin embargo, en el 2008, tanto la editoria como la responsable de prensa nos decian que abandonaban el proyecto, dejandonos con una sensación de desconcierto, y en el 2009 no hemos vuelto a tener noticias ni de la editorial ni de nuevas programaciones. Además la web ha desaparecido para ir a la genérica del Grup 62.

Entonces, ¿Que ha pasado? Si retomamos un poco la historia de Grup 62 a finales del 2006 fue adquirido por el Grupo Planeta, quien en 2007 apostó por la literatura romántica con dos sellos: Esencia para las publicaciones en trade, y La romántica Booket para las publicaciones en bolsillo. La fuerte inversión en la calidad de formato, el acierto de Esther Escoriza y Juan José Boya en la elección de autoras y títulos y una cuidada campaña de marketing hicieron caer rendidas a muchas lectoras a sus sellos, y estoy segura de que las ventas se corresponden con esa buena aceptación. ¿Ha influido el éxito de los sellos Esencia y La romántica Booket en el declive de Talismán, ya que los tres sellos pertenecen a Planeta? ¿Fue la ley de la supervivencia, donde el rival más debil perece frente al más fuerte? Todo son especulaciones, evidentemente, porque no ha habido ninguna comunicación por parte del Grupo Planeta, pero no deja de ser sorprendente que con un buen formato, un buen elenco de autoras y un grupo editorial detras un sello desaparezca de repente.

Ahora como lectora yo me pregunto ¿Que pasa con las que somos seguidoras de Popp, de Pamela Clare, de Deirdre Martin? ¿Han quedado libros con derechos comprados sin publicar, y pasarán a los sellos activos? Solamente una autora ha sido compartida por los dos sellos, y es Monica Peñalver, que este año ha publicado con Esencia “La espada y la llama”, pero puede ser una mera coincidencia. Solo nos queda lamentarnos por perder una parte de la oferta romántica, y esperar que esas autoras sean retomadas por otras editoriales aunque en la práctica lo que suele pasar son años sin publicar a esa autora porque cada editorial tiene su línea de apuestas casi fijos, y pocas innovaciones.

Yo mirando atrás, solo puedo recordar a Talismán con buenas sensaciones, porque a pesar de algunos de sus defectos creo que era una editorial que tenía fuerte visión, que nació un poco antes del Boom de sellos románticos, y que tuvo buenas apuestas y buenas intenciones para autoras noveles. Y de cara al futuro, seguir haciendome preguntas.